Agregando valor a las exportaciones panameñas

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Entrevista con Juan Planells. Presidente de la Asociación Panameña de Exportadores (APEX).

Debemos aprovechar el desarrollo logístico del país que, en muchos casos, beneficia más a los productores internacionales que a los locales, y potenciar los sectores económicos donde podemos ser más competitivos.

El sector agropecuario es uno de los que más posibilidades ofrecen en el mercado panameño para las exportaciones.

 

En las últimas décadas, Panamá ha sabido adentrarse y mantenerse en una etapa de dinamismo económico, propiciada por los Tratados Torrijos-Carter –que permitieron el traspaso del control del Canal y los puertos, además de las áreas que estaban bajo la jurisdicción de Estados Unidos, entre ellas las bases militares–, el rescate de nuestro proceso democrático y el plan de privatización de empresas de comunicaciones, eléctricas y puertos.

Aunque en este sentido hemos sido capaces de atesorar un importante crecimiento económico y convertirnos en un centro de servicios fundamental en la región, no hemos aprovechado las fortalezas como país para potenciar nuestras exportaciones, lo que facilitaría mejorar nuestra balanza comercial y nos haría independientes en sectores tan sensibles de producción como el agropecuario, que es el que afecta al precio de los alimentos.

No obstante, Panamá está a tiempo de enderezar el rumbo de sus exportaciones. Aunque deberíamos haber aumentado nuestra producción nacional y dotarla de mayor variedad, calidad y volumen de productos antes de los Tratados de Libre Comercio firmados con núcleos económicos tan importantes como Estados Unidos y la Unión Europea, estos convenios harán el país más atractivo a ojos de los inversores y, como exportadores, nos facilita la entrada a nuevos mercados.

Para ello, debemos aprovechar el desarrollo logístico del país que, en muchos casos, beneficia más a los productores internacionales que a los locales, y potenciar los sectores económicos donde podemos ser más competitivos.

Aunque el sector servicios supone en Panamá el 80% del producto interior bruto, no podemos olvidarnos de otras áreas en crecimiento, como el sector industrial que, si bien es cierto que ha sufrido un descenso en el PIB, este se debe a que su desarrollo está siendo más lento que en otros sectores, pero en ningún caso negativo, a causa de varios factores, como una deficiencia en la formación de técnicos, una debilidad en el sistema educativo que se centra únicamente en resultados medibles pero no en la capacidad de reacción de los jóvenes ante situaciones de crisis y la rigidez de la legislación laboral, puntos todos que, de tratarse, potenciarían la industria panameña.

También el sector agropecuario es uno de los que más posibilidades ofrecen en el mercado panameño para las exportaciones.

Un impulso en esta área permitiría tener una mayor autonomía y sostenibilidad a nivel nacional, que favorecería una mayor y más variada oferta de productos, aprovechando los tratados comerciales con diferentes países.

Además, deberíamos ampliar nuestra oferta al exterior, dotándola de un mayor valor agregado, vinculando la producción y la exportación a la investigación, además de facilitar la creación de pequeñas y medianas empresas y luchando contra las zonas de exclusión económica de las zonas rurales, algo que se conseguiría aumentando la calidad del empleo y que propiciaría mantener el trabajo en el campo.

Esto será posible si somos capaces de cambiar el enfoque que hoy en día tenemos de la exportación, para comenzar a trabajar con cultivos de mayor valor añadido, como las frutas tropicales, y potenciar el aprovechamiento de las áreas de producción y las facilidades logísticas de que se sirve el país.

Panamá puede también conceder incentivos a la producción, siempre y cuando respeten todos los acuerdos internacionales firmados por el país, e incluir al sector pesquero dentro del agropecuario, para fortalecer ambos. Debemos ser conscientes de la dificultad de potenciar las exportaciones, pero debemos también convencernos de la importancia que tienen dentro de la economía de un país.

Por eso, desde la Asociación Panameña de Exportadores (APEX), creemos que todas las acciones vinculadas a este sector deben tener una presencia multi-ministerial, por lo que hemos propuesto la creación de un Gabinete Exportador que colabore con el Ministerio de Comercio e Industrias, la Autoridad Nacional de Aduanas, el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, el Ministerio de Salud, la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología y el Ministerio de Relaciones Exteriores, para coordinar las actividades y las medidas de desarrollo de las exportaciones.

No debemos olvidarnos que las exportaciones totales de Panamá sufrieron un severo descenso, pasando de suponer un montante de 1.089,4 millones de dólares en 2006, a 610,3 en 2011.

Sin embargo, debemos ser optimistas, ya que, como se ha visto en 2012, cuando han aumentado un 4,7%, no se trata de una tendencia irreversible y, con las políticas públicas adecuadas, que vinculen nuestro importante sector servicios con la industria y la agricultura, podremos recuperar, en un par de años, los niveles anteriores.

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