Hacia un centro regional de mercado de capitales

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Entrevista con Roberto Brenes. Vicepresidente Ejecutivo y Gerente General de la Bolsa de Valores de Panamá

Tenemos que potenciar sus puntos fuertes, como su flexibilidad, el bajo coste de acceso y una regulación adecuada y poco gravosa, que abren la puerta tanto a mercados locales como regionales. 

Debemos aprovechar las ventajas de Panamá para el flujo de capitales y el talento financiero del país, y propiciar que, a partir de ellas, se desarrolle aquí un centro regional de capitales que atraiga la inversión de todos los países de la zona.

 

Roberto Brenes
Vicepresidente Ejecutivo y Gerente General
Bolsa de Valores de Panamá

 

Panamá tiene, hoy en día, las condiciones estructurales para convertirse en un centro regional de mercado de capitales, con una moneda internacional estable, como es el dólar, que lleva en uso en el país más de un siglo, y un sistema fiscal territorial que potencia las operaciones en la zona, con un centro bancario que cuenta con una masa crítica importante para ofrecer liquidez y compensación del sistema.

Además, existe una estructura de servicios corporativos, fruto de la conversión panameña en un destino creciente para las inversiones a nivel mundial, que ha atraído al país a operadores fundamentales.

De esta forma, el crecimiento del mercado de valores panameño es el resultado de un conglomerado de nuevas emisiones, productos y protagonistas, que han traído consigo importantes innovaciones, que generarán nuevos productos que propiciarán un crecimiento del mercado, como veremos, incluso, antes de que finalice este año 2013.

No obstante, debemos ser conscientes de que nuestro mercado local es aún poco profundo, por lo que no tiene la liquidez necesaria para ser un proveedor de capital barato, como ocurre con mercados de mayor tamaño. Para compensarlo, tenemos que potenciar sus puntos fuertes, como su flexibilidad, el bajo coste de acceso y una regulación adecuada y poco gravosa, que abren la puerta tanto a mercados locales como regionales.

En cuanto a la cuota de emisiones, es obvio que el Estado juega un papel importante, que ha llegado a suponer más de la mitad del volumen primario y secundario, sin embargo, eso depende de la estrategia de financiación del gobierno en el cargo por lo que, aunque una reducción del volumen de las emisiones estatales puede provocar un gran impacto en las comisiones que genera la bolsa, siempre tenemos un plan B que nos respalda y que, en este caso, es la búsqueda de un mercado regional más amplio y diversificado , con participación estatal y privada y en el que entren en juego otros socios y alianzas. No obstante, hoy por hoy, los volúmenes recurrentes del sector privado aseguran la estabilidad y el crecimiento de la bolsa.

Uno de los objetivos a perseguir es la integración latinoamericana de Mercados de Valores y la atracción hacia nuestro centro de actividad de otros actores de la zona, algo en los que ya se está trabajando, como muestra la reciente misión panameña en Suramérica, una iniciativa conjunta del Gobierno y el sector privado, que pretende

incentivar y promover el desarrollo del mercado de capitales de Panamá, como apoyo al sector financiero, con nuevos emisores y productos, que amplíen la oferta y la demanda y diversifiquen las fuentes de financiación para obtener, de esta manera, una mayor independencia de los mercados tradicionales.

En ese sentido, es cierto que el mercado de valores panameño está recibiendo a nuevas casas, que llegan aquí tanto del sur como del norte y de Europa, lo que confirma nuestra premisa estratégica y pone de manifiesto las oportunidad para crecer como hub de valores. La competencia no es un problema para nosotros, ya que muchos competidores en un mercado pequeño se traduce en más servicios, reducción de costes y relocalización de operaciones y clientes de otros centros.

Por nuestra parte, desde la Bolsa de Valores de Panamá tenemos unas perspectivas para este año 2013 similares a las del anterior, cuando obtuvimos unas emisiones por valor de 6,6 millones de dólares, gracias a un crecimiento sostenido de bonos privados, que contrarrestan la importante reducción de las emisiones primarias del Estado. Al fin y al cabo, no podemos olvidar que las emisiones privadas en este mercado han sido históricamente mayoritarias y crecen a un ritmo aproximado del 10% anual.

En la misma línea, es importante destacar que una base sólida en un mercado de valores se consigue con un crecimiento sostenido de pequeñas emisiones y, en ese sentido, si observamos el número de emisores durante los último años, apreciamos un aumento considerable.

Ahora mismo, estamos en una coyuntura importante tanto para la macro como para la microeconomía, por lo que debemos aprovechar las ventajas de Panamá para el flujo de capitales y el talento financiero del país, y propiciar que, a partir de ellas, se desarrolle aquí un centro regional de capitales que atraiga la inversión de todos los países de la zona, pero que también nos permita canalizar el ahorro popular hacia oportunidades de inversión productivas que añadan valor y acrecienten la formación de capital y el ahorro de los inversionistas. No cabe duda de que Panamá cuenta con los recursos para ello.

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