Panamá es el museo

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Pilar Arosemena de Alemán. Directora. Fundación Amador/Biomuseo

Una imponente obra del arquitecto canadiense Frank Gehry, premio Pritzker en 1989, alberga la historia natural y social del istmo, descubriendo la síntesis de Panamá y la unión de dos continentes.

La primera obra de Gehry en Centroamérica inaugurará su primera fase a principios de 2014 y completará su segunda fase para el 2016.

 

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Pilar Arosemena de Alemán
Directora
Fundación Amador / Biomuseo

 

Panamá despierta culturalmente a partir de la llegada de la democracia y la retirada de los americanos tras la invasión. Vivimos un momento histórico que nos ha dado la oportunidad de descubrir la variedad de facetas de nuestra cultura, ayudándonos a explorar quiénes y cómo somos, y a promover nuestras manifestaciones culturales autóctonas.

El museo de la biodiversidad es la culminación del proceso de búsqueda de nuestros orígenes; explora y explica el origen del istmo de Panamá.

Hasta 1821 fuimos parte de España y después de Colombia. Hoy somos un país autónomo que honra sus raíces y promueve su diversidad. Esta es la esencia del Biomuseo; un homenaje a nuestra historia y a nuestras raíces.

El Biomuseo se sitúa en un área que pertenecía a las bases norteamericanas tras la invasión, una zona militarizada que es hoy un espacio cultural y de ocio que honra la riqueza cultural panameña. Fue Gehry quien escogió la localización del museo, en el último rincón de la calzada Amador, en tierra firme, bañado por la Bahía de Panamá de un costado y la entrada pacífica del Canal por el otro, conectado con tres islas a través de un pasaje de rocas extraídas durante la construcción de la vía interoceánica.

Quisimos hacer un museo único.
Con ayuda del Smithsonian, que lleva más de 100 años trabajando en Panamá, materializamos el concepto. La hipótesis del Geology Project es que la unión del continente americano se produjo en Panamá, y fue aquí donde la cadena volcánica centroamericana había acabado de surgir induciendo la unión de Sudamérica y Norteamérica.

Las consecuencias del surgimiento del istmo de Panamá fueron un gran impacto en la salinidad del mar, en la vida marina, en las corrientes y la vida de nuestro planeta. Nuestro museo muestra cómo Panamá surgió de entre los mares, dividió los océanos, pero unió un continente.
Nuestro sustrato ancestral apunta a que Panamá ha sido un lugar donde corrientes, animales, vientos y mares se mezclaron, y es en Panamá donde se unen culturas y tradiciones en un mestizaje sin igual en una estrecha franja de tierra que convive en armonía.
La diversidad de razas fomenta el intercambio cultural y la fusión y en esa mezcla esta la fuerza de nuestra nación.

El Biomuseo va a ayudar a que los panameños entendamos que somos producto de muchas razas e influencias, pero con una identidad cultural fuerte y propia. Con él, mostraremos a los visitantes extranjeros lo que nos hace únicos.

El diseñador Bruce Mau ha sido instrumental a la hora de ayudarnos a representar las ideas que queríamos plasmar. Tras pasar meses en la jungla, organizó el relato de la historia natural de Panamá y sus consecuencias, visualizando la información de las diferentes salas y mostrando las consecuencias y el impacto de la biodiversidad en la vida vegetal, animal y humana.

El verdadero museo es Panamá, está alrededor nuestro, y el Biomuseo, a través de sus muchas representaciones, busca provocar al visitante para despertar su curiosidad e invitarlo a explorar nuestro territorio.

Hay muchas teorías respecto al diseño interior y exterior del museo de Frank Gehry, inspirados en las formas, siluetas y colores de Panamá.
Bajo la estructura de aluminio y acero inoxidable se podría pensar que tenemos sobre nosotros una representación de placas tectónicas, de aves en pleno vuelo o bajo copas de árboles de un bosque tropical, donde las vigas metálicas que sostienen al dosel son ramas.
Los techos se levantan como un árbol y las dos salas divididas por un atrio central recuerdan a la división del continente a través del Canal. El exterior del museo –ángulos de aluminio y acero inoxidable– es una explosión de colores primarios brillantes, como los panameños, llenos de color y de mezcla de razas.

El Biomuseo es un centro cultural que busca que el visitante aprenda, se entretenga y entienda el rol que ha jugado Panamá en el mundo. Queremos que el país sea un lugar que va más allá de un centro de compras, o lugar de paso para resolver transacciones monetarias o bursátiles, o lugar por donde transitan los barcos. En este esfuerzo por un Panamá cultural, somos una pieza clave.

Siento que el museo va a ir mucho más allá de lo que hemos conceptualizado; nuestro sueño es ser un catalizador del rol de cada individuo como custodio de su entorno, porque nuestra diversidad son nuestros Picasso y nuestros Rembrandt, y esa es la gran obra de arte que debemos cuidar como propia.

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