Sectorial: Cine

Off 1

La industria cinematográfica panameña vive su mejor momento. Ruedan en el país estrellas internacionales como Benicio del Toro, Gael García Bernal y Robert de Niro.

La gran variedad de localizaciones para rodajes, los bajos costes de producción y la devolución del 15% de los gastos incurridos en las producciones atraen la atención de la comunidad cinematográfica internacional.

 

Tal como anunciaba el Hollywood Reporter en 2012, “después de 60 años de silencio la industria cinematográfica panameña se despierta”. Mucho decir para un país que cuenta con realizadores consagrados de la talla de Abner Benaim, autor de “Chance”, o Héctor Herrera, afincado en Barcelona y representante de un movimiento de jóvenes realizadores panameños que pese a no haber tenido la oportunidad, hasta ahora, de debutar en la gran pantalla con largometrajes de alto presupuesto, despuntan en el panorama internacional.

La oportunidad de volver a casa viene ahora. La Ley Cinematográfica aprobada en agosto de 2012, aparte de ofrecer amplios incentivos a la industria crea el Fondo Nacional de Cinematografía, que aspira al desarrollo de la producción local y apuesta con US$ 2 millones al financiamiento de proyectos.

La ley 16 ofrece incentivos laborales, migratorios y fiscales, aun todavía lejos de los incentivos de países competidores como Puerto Rico o Colombia, que devuelven hasta el 40%, o la República Dominicana, que con un 25% se va a posicionar a la cabeza del Caribe con unos estudios de pro y postproducción del gigante británico Pinewood Studios.

Panamá se abre camino en una de las industrias más competitivas del mundo albergando producciones cinematográficas de talla mundial. Desde que James Bond invirtiera US$16 millones de dólares en su rodaje panameño de 2008 hasta hoy, donde sólo en el primer trimestre del año parecen ascender a unos US$ 20 millones, la producción audiovisual panameña y la industria cinematográfica nacional están de enhorabuena.

La segunda edición de IFF, el Festival Internacional de Cine de Panamá exhibió los mejores resultados de la historia del sector. Una idea del co-fundador del Festival de Toronto, Henk Van der Kolk y Pituka Ortega Heilbron, directora panameña que codirige el festival, contó con una asistencia de 22.000 personas en la edición de 2013 frente a los 5.000 asistentes de su primera edición, desbordando todas las previsiones.

Reality shows como The Hero, Survivor Turquía, largometrajes como “Paradise Lost” o la recreación de la vida de Roberto Durán, “Manos de Piedra”, hacen de 2013 un año importante para la industria y los esfuerzos que se vienen desarrollando desde el sector privado y el Ministerio de Industria y Comercio, que bajo la administración de Ricardo Martinelli ha tenido a bien aprobar una ley que llevaba casi 8 años en el tintero y hoy aprovechan en la Panama Film Commission y los productores locales para lanzar proyectos de producción audiovisual y captar inversiones.

Publicidad